Prevenci贸n de RIESGOS PENALES en la empresa

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INVESTIGACIONES EMPRESARIALES INTERNAS. EL DERECHO A LA INTIMIDAD

M陋 Adoraci贸n Ruiz Rodriguez

La progresiva configuraci贸n del Derecho penal de empresa como 芦Derecho penal del riesgo禄 conlleva la incorporaci贸n, junto al modelo cl谩sico de Derecho penal basado en la prohibici贸n de los riesgos penales jur铆dicamente desaprobados, de estructuras propias de la gesti贸n del riesgo. As铆, m谩s all谩 del control t茅cnico centralizado en manos de la Administraci贸n P煤blica, desde hace tiempo viene ganando terreno el modelo de la descentralizaci贸n del control de los riesgos.

脡ste, basado en la noci贸n de la autorregulaci贸n regulada, parece haber encontrado plasmaci贸n directa en nuestro Derecho penal a trav茅s de los denominados criminal compliance programs. Tanto en la doctrina como en la jurisprudencia ha ido asent谩ndose la idea de que la no implementaci贸n de un programa de cumplimiento, su mala gesti贸n o la infracci贸n de sus disposiciones puede fundamentar la responsabilidad penal de las personas jur铆dicas y de ciertas personas f铆sicas que desarrollan su actividad en la empresa. La presente obra se ocupa de analizar esta novedosa problem谩tica desde m煤ltiples perspectivas. De este modo, se atiende a la responsabilidad penal de las personas jur铆dicas; a los programas de cumplimiento; a las investigaciones corporativas internas y la gesti贸n de los canales de denuncia interna; a los deberes de colaboraci贸n con la Administraci贸n de justicia; a las culturas corporativas sesgadas; al papel de los abogados de empresa y de los compliance officers; entre otros temas. Sin duda, se trata de una obra fundamental para adentrarse en el mundo de la autorregulaci贸n y autogesti贸n de riesgos penalmente relevantes, destinada no solamente a los operadores del sistema jur铆dico-penal (abogados penalistas, jueces y fiscales), sino tambi茅n a todos aquellos asesores de empresa interesados en c贸mo gestionar adecuadamente riesgos penalmente relevantes.

I.- PREVENCI脫N RIESGOS PENALES EN LA EMPRESA

El C贸digo Penal se ha actualizado y ha dado cabida a la prevenci贸n de riesgos penales en la empresa.

Con anterior a su actualizaci贸n, seg煤n el Derecho Espa帽ol, s贸lo se le pod铆a pedir responsabilidad penal por la comisi贸n de faltas o delitos a personas f铆sicas, pues sol铆a utilizarse la expresi贸n 芦societas delinquere non potest禄 para referirse a esta situaci贸n.

Fue en el a帽o 2.010 cuando el C贸digo Penal Espa帽ol recoge por primera vez la responsabilidad penal de las personas jur铆dicas, y es a partir de julio de 2.015 (cinco a帽os despu茅s) cuando ha entrado en vigor la aplicaci贸n con mayor claridad, instaurando por primera vez un sistema de prevenci贸n de riesgos penales en las empresas. Aunque no todas, las infracciones penales derivan en responsabilidades para la persona jur铆dica. La puesta en pr谩ctica de esta ley durante cinco a帽os, ha demostrado el amplio abanico de infracciones que pueden ser cometidas, por lo que se ha hecho necesario aplicar un sistema de prevenci贸n de riesgos penales.

Seg煤n queda establecido en el art铆culo 31 bis del nuevo C贸digo Penal, la persona jur铆dica ser谩 responsable de comisi贸n de delito por una persona f铆sica en dos supuestos: A.- Delitos cometidos en nombre o por cuenta de ella misma, y en su beneficio directo o indirecto, por sus representantes legales o por aquellos que actuando individualmente o como integrante de un 贸rgano de la persona jur铆dica, est谩n autorizados para tomar decisiones en nombre de la empresa y ostentan facultades de organizaci贸n y control dentro de la misma.

B.- Delitos cometidos en el ejercicio de actividades sociales, por cuenta y en beneficio directo o indirecto de la persona f铆sica, por quienes, estando sometidos a la autoridad de la persona f铆sica mencionada, han podido realizar los hechos por haberse incumplido gravemente por aqu茅llos los deberes de supervisi贸n, vigilancia y control de su actividad atendidas las concretas circunstancias del caso.

Por el contrario, la reforma penal de 2.015 introduce tambi茅n cuatro supuestos en los que la persona jur铆dica queda exonerada de responsabilidad penal, son los siguientes:

1.Si el 贸rgano de administraci贸n ha adoptado y ejecutado con eficacia, antes de la comisi贸n del delito, modelos de organizaci贸n y gesti贸n que incluyen las medidas de vigilancia y control id贸neas para prevenir delitos de la misma naturaleza o para reducir de forma significativa el riesgo de su comisi贸n.

2.Si la supervisi贸n del funcionamiento y del cumplimiento del modelo de prevenci贸n implantado ha sido confiada a un 贸rgano de la persona jur铆dica con poderes aut贸nomos de iniciativa y de control o que tenga encomendada legalmente la funci贸n de supervisar la eficacia de los controles internos de la persona jur铆dica.

3.Si los autores individuales han cometido el delito eludiendo fraudulentamente los modelos de organizaci贸n y de prevenci贸n de la compa帽铆a.

4.Si no se ha producido una omisi贸n o un ejercicio insuficiente de sus funciones de supervisi贸n, vigilancia y control por parte del 贸rgano al que se refiere la condici贸n segunda.

Es importante precisar que estas cuatro condiciones deben cumplirse en su totalidad para que opere la exenci贸n de responsabilidad penal para la persona jur铆dica. Si dichos requisitos tan s贸lo pueden ser objeto de acreditaci贸n parcial, no tendr谩n la virtualidad de eximir de responsabilidad penal a la sociedad, aunque se valorar谩 a efectos de una posible atenuaci贸n de la pena.

Los requisitos que deber谩 cumplir todo Sistema de Prevenci贸n de Riesgos Penales son:

鈥dentificar谩n las actividades en cuyo 谩mbito puedan ser cometidos los delitos que deben ser prevenidos.

鈥stablecer谩n los protocolos o procedimientos que concreten el proceso de formaci贸n de la voluntad de la persona jur铆dica, de adopci贸n de decisiones y de ejecuci贸n de las mismas con relaci贸n a aqu茅llos.

鈥ispondr谩n de modelos de gesti贸n de los recursos financieros adecuados para impedir la comisi贸n de los delitos que deben ser prevenidos.

鈥mpondr谩n la obligaci贸n de informar de posibles riesgos e incumplimientos al organismo encargado de vigilar el funcionamiento y observancia del modelo de prevenci贸n.

鈥stablecer谩n un sistema disciplinario que sancione adecuadamente el incumplimiento de las medidas que establezca el modelo.

鈥e realizar谩 una verificaci贸n peri贸dica del modelo y de su eventual modificaci贸n cuando se pongan de manifiesto infracciones relevantes de sus disposiciones, o cuando se produzcan cambios en la organizaci贸n, en la estructura de control o en la actividad desarrollada que los hagan necesarios.

Todo buen sistema de prevenci贸n de riesgos penales debe de regular, organizar y supervisar.

Regular efectuando un an谩lisis y procesamiento de datos de la empresa con los administradores, directivos y trabajadores de la compa帽铆a, tras lo que se elabora el mapa de riesgos penales de la compa帽铆a. Definidos los riesgos, se redacta un c贸digo de conducta de la compa帽铆a y el plan de prevenci贸n de riesgos penales. Important铆simo en esta fase es la formaci贸n de los trabajadores de la empresa y su compromiso con los objetivos de la prevenci贸n penal.

Organizaci贸n en la segunda fase, porque de nada sirve tener instaurado un buen plan de prevenci贸n de riesgos penales si no es m谩s que papel mojado en una estanter铆a de la empresa, designar un responsable de cumplimiento del plan de prevenci贸n, instaurar un sistema interno de denuncia e investigaci贸n de delitos y poner en marcha un cat谩logo efectivo de infracciones y sanciones.

Supervisar una auditor铆a externa anual que nos informar谩 del grado de cumplimiento del plan, actualice el mapa de riesgos penales de la empresa y revise tanto el c贸digo de conducta como el plan de prevenci贸n de riesgos penales.

Las consecuencias penales que se pueden derivar, son, entre otras:

鈥揢na multa econ贸mica, m铆nimo.

鈥揈l art铆culo 33.7 del C贸digo Penal prev茅 penas como la prohibici贸n -para la empresa- de realizar las actividades en cuyo ejercicio se ha delinquido.

鈥揑nhabilitaci贸n para obtener subvenciones o la prohibici贸n de contratar con la administraci贸n.

鈥揈l Juez podr谩 acordar la disoluci贸n de la empresa.

–Suspensi贸n de la actividad mercantil o la clausura de sus locales por un per铆odo de hasta 5 a帽os.

鈥揚osibilidad de intervenir judicialmente la propia empresa.

II.- SENTIDO Y ALCANCE DE LAS INVESTIGACIONES EMPRESARIALES INTERNAS. El derecho a la intimidad. Privaci贸n

Es ya conocido, que la Constituci贸n Espa帽ola en su art铆culo 18.1 garantiza el derecho al honor, a la intimidad RIESGOS PENALES EN LA EMPRESA abogados abogado prevenci贸n riesgo Compilance legalpersonal y familiar y a la propia imagen. Derechos con rasgos parecidos, pero con aspectos que claramente los diferencian. En definitiva, tal y como ha se帽alado la STC 14/2003, 鈥渟on tres Derechos aut贸nomos, aunque estrechamente vinculados entre si鈥. Derechos de la personalidad, derivados de la dignidad humana, y dirigidos a la protecci贸n del patrimonio moral de las personas. Se trata de derechos de la personalidad con rango de derechos fundamentales. La Ley que desarrolla el art铆culo que hemos mencionado, es la Ley Org谩nica 1/1982, de 5 mayo, cuya finalidad es la protecci贸n civil frente a las intromisiones ileg铆timas, enumerando sin 谩nimo taxativo, las que considera como tales, ya que cuando fue aprobada esta Ley, el uso de algunas tecnolog铆as 鈥損or ejemplo, el uso de Internet y del correo electr贸nico, no estaba tan extendidos- y es por eso que el art铆culo 7, relacionaba un listado sobre conductas, que dejaba ciertamente abierto al a帽adir: 鈥渃ualquier medio apto para grabar o reproducir la vida 铆ntima de las personas鈥. El art铆culo 7 de la LO 1/1982 enuncia una serie de conductas que vulneran la intimidad. Sin embargo, este listado no debe considerarse ni mucho menos como exhaustivo, pero contribuye a delimitar los contornos del derecho. Este listado est谩 concebido para que sus par谩metros puedan modularse y adaptarse a las peculiaridades del entorno laboral. Por ello, si nos centramos a nivel del 谩mbito laboral, el primer derecho fundamental correspondiente ser铆a el de la 鈥渁utotutela informative鈥, esto es, la protecci贸n de datos, art铆culo. 18.4 CE. Un derecho aut贸nomo diferenciado del derecho a la intimidad. en cuanto se procede por ejemplo, a la captura de la imagen de un trabajador, 鈥渋dentific谩ndole鈥, y su tratamiento a trav茅s de la grabaci贸n, en un soporte inform谩tico, sin que la empresa proceda a poner en su conocimiento en ning煤n momento, no s贸lo el hecho de la captaci贸n y posterior almacenamiento, sino el fin al que van a ser destinados esos datos, 鈥渓a supervisi贸n laboral鈥. Tambi茅n desde la perspectiva de ilicitud de la prueba obtenida, la compatibilidad de ese control empresarial con el derecho del trabajador a la intimidad personal (art铆culo 18.1 de la CE) o incluso con el derecho al secreto de las comunicaciones (art铆culo 18.3 de la CE), si se tratara del control del correo electr贸nico.

No cabe duda que el trabajador, en su condici贸n de tal, goza plenamente de los derechos fundamentales que le reconoce la Constituci贸n, pues como ha se帽alado la doctrina constitucional de forma reiterada, como la STC 88/1985 del 19 de julio, 鈥渓a celebraci贸n de un contrato de trabajo no implica, en modo alguno, la privaci贸n para una de las partes, el trabajador, de los derechos que la Constituci贸n le reconoce como ciudadano, (…) Y cuya protecci贸n queda garantizada frente a eventuales lesiones mediante el impulso de los oportunos medios de reparaci贸n, que en el 谩mbito de las relaciones laborales se instrumenta, por el momento, a trav茅s del proceso laboral鈥

Desde este punto de vista, centr谩ndonos en el derecho a la intimidad 茅ste: 鈥渟e vincula con la esfera m谩s reservada de las personas, al 谩mbito que 茅stas siempre preservan de las miradas ajenas, aqu茅l que desea mantenerse oculto a los dem谩s, por pertenecer a su esfera m谩s privada鈥 (SSTC 151/1997, de 29 de septiembre), vinculada con la dignidad y el libre desarrollo de la personalidad (art铆culo 10.1 CE).

Y desde la propia legalidad ordinaria, el derecho a la intimidad del trabajador, se reconoce tanto en el art铆culo 4.2 e) del Estatuto de los trabajadores, donde se contempla el derecho del trabajador al respeto de su intimidad y a la consideraci贸n debida de su dignidad en el 谩mbito de la relaci贸n laboral y a su vez, tambi茅n en su art铆culo 18, donde al regular la inviolabilidad de la persona del trabajador en relaci贸n con los registros que puede practicar el empresario, se se帽ala que 鈥渟e respetar谩 al m谩ximo la dignidad e intimidad del trabajador鈥 vinculando sobre todo al empresario, que ve limitadas sus facultades de organizaci贸n, direcci贸n y control del trabajo. Una vez que se conoce d贸nde se desarrolla el derecho a la intimidad, hay que entender que determinados aspectos pertenecientes al 谩mbito de la vida privada del trabajador, no sean expuestos a intromisiones extra帽as. No son admisibles las invasiones directas o indirectas en la intimidad del trabajador, al ser 茅ste un 谩mbito individualizado y vedado a la acci贸n de la empresa. Sin embargo, aunque el trabajador, goza plenamente de los derechos fundamentales que le reconoce la Constituci贸n, como ha se帽alado la doctrina constitucional STC 88/1985 del 19 de julio de forma reiterada, los problemas m谩s graves que se vienen produciendo en relaci贸n con la eventual vulneraci贸n del derecho a la intimidad de los trabajadores, tienen que ver con las facultades de direcci贸n y control de la actividad laboral que el Estatuto de los trabajadores, reconoce al empresario, (art铆culo 20).

El art铆culo 20.3 del Estatuto de los Trabajadores atribuye al empresario, entre otras facultades, la de adoptar las medidas que estime m谩s oportunas de vigilancia y control para verificar el cumplimiento por el trabajador de sus obligaciones laborales. Pero esta facultad ha de producirse, en todo caso, dentro del debido respeto a la dignidad del trabajador, como expresamente enuncia el art铆culo 4.2 e) del Estatuto de los Trabajadores, as铆 como conforme a lo dispuesto en el art. 18 del Estatuto de los Trabajadores

II.I.-INTIMIDAD Y PRIVACIDAD EN LOS SISTEMAS INFORM脕TICOS DE LAS EMPRESAS.

La Constituci贸n Espa帽ola garantiza expl铆citamente el derecho a la intimidad en la inform谩tica, tal como viene redactado en el apartado 4 del art. 18 de nuestra Constituci贸n: 鈥淟a ley limitar谩 el uso de la inform谩tica para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos鈥 La preocupaci贸n por el posible da帽o que la inform谩tica pudiese causar en derechos tan esenciales como el de la intimidad era tal, que se propuso la fijaci贸n de unos l铆mites a trav茅s de una ley, ley que deber铆a tener el rango de org谩nica por tratarse de la protecci贸n聽de un derecho fundamental. Dos leyes son las que limitan fundamentalmente el uso de la inform谩tica en este 谩mbito:

鈥 Ley Org谩nica 1/1982, de 5 de mayo, de Protecci贸n Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen.

鈥 Ley Org谩nica 15/1999, de Protecci贸n de Datos (LOPD), as铆 como por el Real Decreto 994/1999 de Medidas de Seguridad de Ficheros Automatizados.

Las t茅cnicas de tratamiento y almacenamiento de datos han evolucionado y evolucionan sin descanso, y hacen de la esfera de la intimidad, un 谩mbito susceptible, de ser f谩cilmente transgredido. Pero quiz谩s m谩s que de intimidad o derecho a la intimidad, debemos hablar de lo que los anglosajones han denominado 鈥減rivacy鈥 que traducido al castellano viene a ser privacidad.

El Diccionario de la lengua espa帽ola (DRAE) define la intimidad como la 鈥渮ona espiritual 铆ntima y reservada de una persona o de un grupo, especialmente de una familia鈥 y la privacidad como el 鈥溍bito de la vida privada que se tiene derecho a proteger de cualquier intromisi贸n鈥. Por ello, Intimidad y privacidad son conceptos diferentes con un r茅gimen de protecci贸n tambi茅n diferente. El derecho a la intimidad es el derecho que tienen las personas, de poder excluir a las dem谩s personas del conocimiento de su vida personal y la facultad para determinar en qu茅 medida esa informaci贸n sobre su vida personal puede ser comunicada o tratada por otras personas. Aunque el derecho a la intimidad abarca muchos aspectos legales de la vida personal, nos centraremos en los aspectos que afectan a esta intimidad, debido al tratamiento inform谩tico de la informaci贸n personal. Seg煤n el Tribunal Constitucional se recoge en el mismo, un derecho fundamental aut贸nomo: el derecho a la protecci贸n de datos de car谩cter personal, tambi茅n denominado 鈥榙erecho a la privacidad’, considerando a su vez que 鈥減reserva un 谩mbito propio y reservado frente a la acci贸n y conocimiento de los dem谩s, el cual es necesario para mantener una calidad de vida m铆nima鈥

Actualmente la vigente Ley Org谩nica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protecci贸n de Datos de Car谩cter Personal, diferenciaba claramente entre privacidad e intimidad. Concretamente, en el apartado primero de su exposici贸n de motivos indicaba que 鈥… se habla de la privacidad y no de la intimidad鈥 . Considerando que la intimidad protege la esfera en que se desarrollan las facetas m谩s singularmente reservadas de la vida de la persona, como por ejemplo el domicilio donde realiza su vida cotidiana, sin embargo la privacidad constituye un conjunto, m谩s amplio, m谩s global, de facetas de su personalidad que, aisladamente consideradas, pueden carecer de significaci贸n intr铆nseca pero que, coherentemente enlazadas entre s铆, arrojan como precipitado un retrato de la personalidad del individuo que 茅ste tiene derecho a mantener reservado

II.I.I.- Intimidad y riesgos penales en la empresa

El t茅rmino 鈥渋ntimidad鈥 se utiliza normalmente para designar a un espacio (f铆sico, social o simb贸lico) que las personas o las familias deciden sustraer al conocimiento o a la intervenci贸n de otras personas, o de todas las personas que no est茅n incluidas en esa zona que se ha construido personal y socialmente como 鈥減rivada鈥. De acuerdo con la reiterada jurisprudencia del TC, la intimidad es 鈥淸…] un 谩mbito propio y reservado frente a la acci贸n y el conocimiento de los dem谩s necesario, seg煤n las pautas de nuestra cultura, para mantener una calidad m铆nima de la vida humana鈥. As铆 pues, el derecho a la intimidad, consiste en facultad de disposici贸n de las personas sobre su esfera de la vida privada, personal y familiar, que, por tanto, debe quedar libre del conocimiento y la intromisi贸n de terceros no deseados. El derecho a la intimidad protege la parte m谩s 铆ntima de una persona, esto es, su esfera personal. Dicho de otra forma, hablar de intimidad es hablar de sentimientos, de creencias (pol铆ticas, religiosas), pensamientos o de una informaci贸n 鈥搇a cl铆nica de un paciente o la relativa a la vida sexual- cuya difusi贸n puede producir ciertas reservas al individuo. Se trata en definitiva de aquellos datos que bajo ninguna circunstancia proporcionar铆a un individuo de manera libre y consciente. Seg煤n la STC 73/1982, de 2 de diciembre 芦la intimidad es un 谩mbito o reducto en el que se veda que otros penetren禄.

El derecho a la intimidad personal es el n煤cleo del art. 18 CE. Es el derecho que tiene cada individuo a preservar del conocimiento externo aquella esfera de la personalidad que forma parte su vida privada y de su familia como por ejemplo el derecho a no hacer p煤blicos sentimientos, pensamientos, emociones y cualquier tipo de acto o acci贸n que forme parte de su esfera interna. As铆 que de acuerdo con el propio precepto constitucional: 鈥渓a intimidad se reconoce, no solo al individuo aisladamente considerado, sino tambi茅n al nucleo familiar鈥 (STC 231/1988, de 2 de diciembre).

No obstante en la doctrina y la jurisprudencia se aprecia una tendencia expansiva de este derecho, que se dirige o se extiende, no s贸lo a aspectos de la propia vida, 鈥渟ino tambi茅n a determinados aspectos de la vida de otras personas con las que se guarde una especial y estrecha vinculaci贸n, como es la familiar; aspectos que, por la relaci贸n o v铆nculo existente con ellas, inciden en la propia esfera de la personalidad del individuo que los derechos del art铆culo 18 de la CE protegen.

Sin duda, ser谩 necesario, en cada caso, examinar de qu茅 acontecimientos se trata, y cu谩l es el v铆nculo que une a las personas en cuesti贸n; pero al menos, no cabe dudar que ciertos eventos que puedan ocurrir, tienen normalmente tal trascendencia para el individuo, que su indebida publicidad o difusi贸n incide directamente en la propia esfera de la personalidad. Por lo que existe al respecto un derecho 鈥損ropio, y no ajeno- a la intimidad, constitucionalmente protegible鈥 (STC 231/1988 de 2 de diciembre) Si pudi茅ramos concretar sus aspectos b谩sicos ser铆an los siguientes: a) s贸lo las personas f铆sicas gozan de intimidad, mientras que las personas jur铆dicas y las instituciones, no, b) la intimidad requiere siempre del consentimiento libre del sujeto para hacer part铆cipe a otros, c) la intimidad implica el respeto a la libertad de las personas y por 煤ltimo d) la intimidad tiene un valor absoluto, incuestionable e inviolable.

Sin embargo, aparece vinculada adem谩s con la dignidad y el libre desarrollo de la personalidad (art. 10.1 CE). De esta forma el derecho a un n煤cleo inaccesible de intimidad se reconoce incluso a las personas m谩s expuestas al p煤blico (STC 134/1999, de 15 de julio). Por otra, el Tribunal Constitucional ha interpretado en alguna ocasi贸n que el alcance de la intimidad viene marcado por el propio afectado (STC 115/2000, de 5 de mayo, STC 83/2002 y STC 196/2004). Sin embargo, con respecto a la Constituci贸n espa帽ola, 茅sta no ofrece una definici贸n del derecho a la intimidad personal, lo que obliga a recurrir a la Declaraci贸n Universal de Derechos Humanos, art铆culo 12, 芦Nadie ser谩 objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputaci贸n. Toda persona tiene derecho a la protecci贸n de la ley contra tales injerencias o ataques禄. Y dem谩s tratados suscritos por Espa帽a sobre la materia 鈥 (art铆culos 8 y 10 del Convenio Europeo de Protecci贸n de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales y arts. 7 y 8 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Uni贸n Europea).

II.I.II. Privacidad.

El derecho a la intimidad no es un concepto definido ni en la Constituci贸n ni en la Ley Org谩nica, constituyendo un concepto jur铆dico indeterminado, que en cualquier caso el concepto cl谩sico que pudiera resultar de las interpretaciones jurisprudenciales o doctrinales en sus inicios, dicho concepto ha quedado totalmente superado por el avance inform谩tico. Por lo que la doctrina, ha acabado afirmando que la intimidad actualmente se denomina privacidad, entendiendo como tal, la intimidad en su manifestaci贸n actual, lo cual se proyecta sobre las relaciones laborales, tanto individuales como colectivas. La privacidad, ahora es un t茅rmino mucho m谩s amplio. Se refiere a aquella parte del individuo que va m谩s all谩 de lo 铆ntimo, esto es, informaci贸n que tomada por s铆 misma puede no ser relevante, pero que analizada en un momento o contexto concretos puede llevarnos a la construcci贸n de un perfil muy fiable del individuo. La privacidad forma parte de la Declaraci贸n Universal de los Derechos Humanos. Esto quiere decir que es un derecho inherente a cada ser humano, que tiene independencia frente a otros factores, ya que ni puede transferirse ni se puede renunciar a 茅l. Y como el resto de los derechos humanos, el derecho a la privacidad busca garantizar la dignidad del individuo. Sus aspectos b谩sicos ser铆an: a) es un derecho esencial del individuo, un derecho inherente de la persona con independencia del sistema jur铆dico particular o contenido normativo bajo el cual est谩 tutelado por el derecho positivo, b) es un derecho extrapatrimonial, de un derecho que no se puede comerciar o intercambiar y por 煤ltimo c) es un derecho imprescriptible e inembargable.

III.-CONCLUSI脫N

El lugar donde trabajamos, constituye, en principio, un espacio 鈥減煤blico鈥 por excelencia en el que el trabajador se somete al poder de organizaci贸n y direcci贸n de otra persona, el empresario, como consecuencia de estar sujeta a un contrato laboral. Si bien es verdad, que la relaci贸n as铆 adquirida, limita en cierta medida la autonom铆a del trabajador, no es menos cierto que su condici贸n de ciudadano lleva impl铆cita una serie de derechos, los 鈥渇undamentales鈥 que no se pierden nunca, est谩n 鈥減rotegidos鈥 constitucionalmente. Sin embargo, seg煤n el criterio constitucional 鈥渘ing煤n derecho es absoluto, ni siquiera los fundamentales鈥. Por ello, esto no implica que el derecho a la intimidad carezca de relevancia en el empleo, sino m谩s bien que su significaci贸n debe adaptarse a las especialidades de este contexto.

No obstante el trabajador, no deja de ser persona por el hecho de estar subordinada, en su actividad laboral, a la direcci贸n de la empresa. Y al mismo tiempo, se hace completamente necesario mantener un espacio de privacidad y de autodeterminaci贸n b谩sica del trabajador para garantizar el valor de la dignidad humana, si bien, por supuesto, la intimidad debe modularse para adaptarse a los requerimientos de las obligaciones contractualmente adquiridas.

Las manifestaciones del derecho a la intimidad en el 谩mbito laboral son muy amplias, como se refleja en la jurisprudencia. El examen de cualquiera de estas cuestiones exige un estudio de los principios derivados de las resoluciones judiciales y una ponderaci贸n de las circunstancias concurrentes en cada caso concreto.

BIBLIOGRAFIA

1.-Carta de Derechos Fundamentales de la Uni贸n Europea.
2.- Constituci贸n Espa帽ola.
3.-Ley Org谩nica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protecci贸n de Datos de Car谩cter Personal
4.-Segoviano Astaburuaga, Mar铆a Luisa, 芦El dif铆cil equilibrio entre el poder de direcci贸n del empresario y los derechos fundamentales de los trabajadores禄, Revista Jur铆dica de Castilla y Le贸n n煤m. 2, 2004
5.-SU脕REZ ESPINO, Mar铆a Lidia, 鈥淟a intimidad de los trabajadores en el centro de trabajo y el poder de vigilancia del empresario鈥, Diario La Ley, N潞 7906, Secci贸n Doctrina, 20 Jul. 2012.
6.- Orti Vallejo, Antonio: 鈥淒erecho a la intimidad e inform谩tica鈥. EditorialColmares.
7.- Fari帽as Matoni, Luis M陋: 鈥淓l derecho a la intimidad鈥. Editorial Trivium.
8.- Codigo Penal, T铆tulo II, Libro I, Responsabilidad personas jur铆dicas.

Autora:

M陋 Adoraci贸n Ruiz Rodriguez

AR Despacho de Abogados

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